Flexiones

Salvando al planeta en un click desde mi smart phone. ¿Qué clase de Facebook tendremos en 2050? Ojalá que haya civilización para averiguarlo.
Quiero saber cómo luciré cuando sea viejo, pero no tengo derecho a la salud pública ni tengo un plan de ahorro para el retiro y soy un esclavo que alaba su esclavitud subiendo fotos de su increíble trabajo.
El chofer del Uber me ha puesto una mala calificación, tal vez debe pensar que tengo que lavarle su auto en mi tiempo libre, o estoy obligado a hacerle plática. No es suficiente mi dinero ni qué decir de los “buenos días”.
La UNAM descubrió la cura de la ansiedad post moderna; se trata de una poderosa droga hecha a base de nopal. Unos días después El Poli descubrió exactamente lo mismo.
El virus del ébola es tendencia en las noticias de nuevo. Si quieren saber más de este padecimiento, hay un episodio de Jorge El Curioso que aborda la problemática.
Sigo buscando Wi Fi o esperanza, lo que llegue primero.
Dicen por ahí que un asteroide finalmente acabará con la humanidad. Sigo pensando que todavía no tenemos tanta suerte. Si es que no pasa algo, mi próximo tatuaje dira: “Sobreviviendo al fin del mundo desde 1980”.
El rock no ha muerto,y me lo dice alguien que lleva una playera gastada de Kiss.
Me llama una persona por teléfono y me dice: “Buenas tardes caballero, le hablo para ofrecerle un desayuno para que conozca el programa Fiesta Americana Rewards”. Y yo cuelgo y pienso -Si supiera que soy un mamarracho-.
Hoy no estoy de humor para frases “nuevas y nada gastadas” de Los Simpsons, pero inevitablemente en mi conversación termino citando a Homero.
¿Tiene un minuto para hablar del cambio climático?
¿Tiene un minuto para hablar de la nueva sirenita? Voy a pagar por una historia que ya vi en los noventa.
Los Parchís fueron algo así como los Sex Pistols.
Keanu Reeves es Dios, las quesadillas son entes en constante evolución, y al final del año recibirás tu ansiado aumento de sueldo. Me llega publicidad de Dolce Gabbana y creo que hay un error muy grande en su algoritmo o hay alguien que quiere levantarme la auto estima.
La Pelea de Trejo vs Adame es una cortina de humo para tapar el poder destructivo del meteorito. La invasión al Área 51 es una cortina de humo de los rusos/yankees/nazis para robarle atención a la pelea Trejo vs Adame.
Mi propósito de año nuevo es entrar a un grupo de whatsapp con mis ex compañeros de secundaria y salirme al día siguiente.

//Beto Sigala//

La nostalgia es negación

En 1990, mi papá tenía un Jetta rojo, mi mamá usaba vestidos con estampados psicodélicos y su auto tenía imitación piel en el toldo. Pensaba que Depeche Mode era la banda más grande del universo, que The Cure andaba muy cerca y Bono me caía muy bien. Radio UdeG tenía un programa de música industrial, Súper Estéreo y Sonido 103 programaban catálogos de música bastante aceptable, y si tenías un buen clavo, podías encargar algún casete en El Quinto Poder. Casi nadie tenía televisión por cable, por eso 87. 8 videoclips era una buena opción para ver videos (algunos ya muy llovidos).

El “Mata indigentes” era un asesino serial que escandalizaba a la ciudad más reaccionaria de México, y hablábamos de los narcos famosos como si fueran seres de otro planeta. En la ciudad había Renaults de botita, Pacers, Galaxies, Gremlins, Grand Marquis y otras lanchas que nos preparon para la invasión Hummer de los 2000. Los camiones del transporte público eran verdes con blanco y en cada kilómetro iban soltando tuercas y smog. Mi carnal se iba a la prepa en una combi.

“Solidaridad” era la mentira que se esparcía en todo el territorio gracias a un videoclip mamerto al estilo de ‘We are the World’, en el que las voces de televisa hacían terrorismo sentimental a favor del salinismo. Yo miraba ‘Papá soltero’ y creo que me gustaba. El Güiri Güiri, Ciudadano Infraganti y La Caravana eran los programas de comedia que rifaban. En una noche de ese año, un desconocido batió en muy poco tiempo al poderoso Mike Tyson -¿Alguien recuerda al “Maromero” Páez?-. Me gustaba el uniforme que usaba la URSS en Italia 90, aunque no valían verga. Los sábados por la noche, si no te quedabas jetón, podías ver alguna película de Bud Spencer.

Casi nadie resistió al encanto efímero de Vanilla Ice, pero francamente MC Hammer era mucho mejor. Una fiebre de rap cubrió la ciudad y hasta en canal 4 había un programa de concursos de baile en el que el plato fuerte eran las contiendas de este género. Tuve un casete pirata con un megamix de ‘I got the power’.

Fido Dido era el mismo Bart Simpson, sólo que adulto, mudo y descolorido. Los vasos de los Tiny Toons se despintaban con la mirada, pero los vasos de Batman eran hermosos y perfectos para tomar coca con hielos.

Un helado de zarzamora de Bing -el universo se detenía por unos instantes en el primer lengüetazo-. Los doritos nunca volvieron a saber igual, y el petricor de esta ciudad que era tan especial como ningún otro que haya sentido después.

Un compañero era el único de toda la escuela que usaba tenis L.A. Gear y le encantaba ALF.

Por las noches se escuchaba el paso del tren a lo lejos y había un morro que le decían el marciano, que se la pasaba jugando nintendo con su carnal y nunca salía a jugar.

La patineta que miraba afanosamente en el estante de ‘Surfos” del Hyatt y me quitaba el sueño; la misma que me regalaron ese año y me siguió quitando el sueño cuando la guardaba debajo de mi cama.

Tanto tiempo pasó, y recuerdo como si todo esto hubiera sido el mes pasado; y todo por un reel de comerciales en Youtube de ese año, que en cuanto termina reproduce un video de una teoría de conspiración sobre el inminente crack de la economía en 2019. Llegué al futuro en un pestañeo, casi sin darme cuenta, y ahora tengo hijos, deudas, cicatrices y una nostalgia tan grande que podría hacer un cráter enorme en la tierra. Voy a llamarle a mi mamá por teléfono, tal vez ella tenga ganas de explicarme, por qué todo parece tan efímero, cómo llegamos hasta acá y por qué ya no es 1990.

/Beto Sigala/

Reseña: ‘Damage’ de Kill Shelter

[Beto Sigala]

No veo por qué hacer un disco totalmente en solitario, cuando puedes invitar a mucha gente chingona de tu escena para hacer un álbum de darkwave memorable. Para el artista escocés Kill Shelter, hacer su álbum debut  ‘Damage’ ha sido una suerte de trabajar como productor y a la vez componer música, adapatar sue estilo de electrónica/postpunk para que proyectos como Bragolin, Antipole, Hante, y Buzz Kull entre otros, revistan al disco con muy buenos aportes musicales. Tal como el proverbio de las varas que al unirse se hacen irrompibles, Kill Shelter ha presentado una colección de tracks que tocan aspectos filosóficos de la vida, como la muerte, la decadencia, el punto de no retorno, o las despedidas. El aire de ‘Damage’ (Unknown Pleasures Records 2019) es denso, pero con instantes que purifican el aire y se valen de elementos orgánicos para darle un toque más humanizado a la oscuridad.

Así, en los once tracks del disco, aunque se reconoce plenamente el estilo vocal angustioso de Pete Burns (Kill Shelter) siempre hay un aire impredecible, justamente por el empuje distintivo que cada uno de los implicados le aporta al álbum. Quizás, por momentos, tanto navegar en mares fríos y caminar por tierras altas despobladas se torne en un ambiente empalagoso, pero al final el disco sale a flote por las individualidades que lo hacen brillar en un mundo tan artísticamente estancado como el nuestro.

 

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‘Damage’- Kill Shelter (Unknown Pleasures Records 2019)

 

Si hay un canon en esta actualidad del darkwave, la canción ‘Bodies’ lo abraza con fuerza; este track es lo mejor del disco en cuanto a intensidad, melodía y ese amarre que hace con las fuerzas oscuras. Lo mejor de esta canción es un riff tenebroso que acompaña a la voz seca de Buzz Kull -algo hay en la canción que me hace añorar los mejores años de The Sisters of Mercy”. ‘Bodies‘ tiene un caracter fuerte que será recordado cuando pasen los meses. Por estas razones, este track fue elegido por Kill Shelter como carta de presentación junto a ‘In Decay‘.

 

 

As Trees Do Fall’, es la primera canción de ‘Damage’ y es una colaboración con la sensación holandesa ‘Bragolin’; ambos estilos quedaron bien implícitos, sobre todo en la parte de la guitarra con la que Bragolin ya ha hecho su propio sello. En ‘Kiss Me Goodbye’, une fuerzas con una de las mentes más prolijas del coldwave francés ‘Hante’. ‘Get Down’ tiene el espíritu de la electrónica oscura creada en la isla británica, es una canción fría y calculadora que va in crescendo, y en la que Pete Burns comparte el crédito con el proyecto polaco ‘The Shyness of Strangers‘; juntos crean una canción potente que golpea con fuerza los oídos “Everybody hit the ground”. ‘No Regrets’ es otra dosis doble de postpunk en la que el aliado en turno es ‘Undertheskin’, otro solista europeo de bajo perfil que crea música útil para palear el color y los días soleados. ‘Sever’ llega casi en la parte final del álbum y significa un trabajo junto con la artista inglesa New Haunts; la voz de ella le da a la canción un tinte dramático en la que la parte sintética toma mucho más fuerza. Si no fuera por ‘Bodies’, diría que este es el mejor pasaje del disco.

No es fácil coordinar las ideas y los tiempos para hacer un disco como este. Pero más allá de la logística, el álbum funciona y tiene un sonido robusto que satisface el estándar del presente. El reto será para Pete Burns, en decidirse por hacer un LP sin auspicio de otros artistas o volver a involucrar a  músicos en boga; esta fórmula, por lo menos en lo que respecta a  ‘Damage’, se tradujo en ideas bien realizadas.

 

The Cure en su encuentro con Baudelaire

[David Rangel]

La música del llamado postpunk se ha  caracterizado por una estética definida, una actitud heredada del punk de hacer las cosas por ti mismo, en la que no es necesario ser un virtuoso para poder expresarse de manera original. A pesar de compartir tal actitud con su antecesor inmediato,  este último optó, en muchas ocasiones, por tener idilios con la literatura, aspecto que ya había sido abordado por el rock, pero con distintas temáticas y matices, basadas en la fantasía  y diversas  distopías  o vuelos al interior de la psique humana y ensoñaciones visionarias del futuro. Las bandas que emergieron a finales de los setenta se decantaron por otras vetas literarias de corte introspectivo. Tal es el caso de Joy Division  y sus referencias a Gogol, Borroughs, J. G. Ballard o  Dostoievsky. Ian Curtis hizo suyas tales influencias de manera más alegórica y oscura.  The Cure hizo lo propio con el existencialismo en sus opera prima. Inspirados en la obra de Camus “El extranjero “con “Killing an arab” o  “Los ojos de los pobres” de Charles Baudelaire” en “How Beautiful You Are”, retratando un pasaje  clave de la novela del argelino y  una visión sintética del poema del parisino, por mencionar dos de los temas más logrados en este sentido por lo británicos.

En el primer caso narra el instante decisivo en el que Mersault, bajo la amenaza distante de su enemigo, el  inclemente sol, la jaqueca y el absurdo existencial de trasfondo, toma la decisión que lo llevará al patíbulo: asesinar a un árabe en una playa, siendo juzgado  finalmente por su persona más que por los actos cometidos;es un tipo inmoral, indiferente , ateo, hedonista, e insensible ante ciertas convenciones sociales.

El segundo caso, la adaptación texto Baudelaire, presenta los rasgos esenciales del poema original en el que se narran las desavenencias entre dos amantes, el desengaño de la ilusión de la unión total entre ambos, a la manera en que Platón relata  tal vínculo originario en el “El Banquete” con el mito del andrógino. Dicha situación culmina en una afirmación amarga. La adaptación de la prosa poética de Baudelaire apunta a momentos precisos que generan la sensación de conjunto y se hacen algunas alteraciones en torno al significado del poema al que se rinde tributo. A continuación se citan extractos del poema original y su correspondencia con la versión de Robert Smith:

“¡Ah!, quieres saber por qué hoy te aborrezco.” “Juntos pasamos un largo día, que me pareció corto. Nos habíamos hecho la promesa de que todos los pensamientos serían comunes para los dos, y nuestras almas ya no serían en adelante más que una”   “Al anochecer, un poco fatigada, quisiste sentarte delante de un café nuevo que hacía esquina a un bulevar, nuevo (…) “Enfrente mismo de nosotros, en el arroyo, estaba plantado un pobre hombre de unos cuarenta años, de faz cansada y barba canosa; llevaba de la mano a un niño, y con el otro brazo sostenía a una criatura débil para andar todavía” “Las tres caras tenían extraordinaria seriedad, y los seis ojos contemplaban fijamente el café nuevo”   “Los ojos del padre decían: «¡Qué hermoso! ¡Qué hermoso! ¡Parece como si todo el oro del mísero mundo se hubiera colocado en esas paredes!» Los ojos del niño: «¡Qué hermoso!, ¡qué hermoso!”

“No sólo me había enternecido aquella familia de ojos, sino que me avergonzaba un tanto de nuestros vasos y de nuestras botellas, mayores que nuestra sed. Volvía yo los ojos hacia los tuyos, querido amor mío, para leer en ellos mi pensamiento; me sumergía en tus ojos tan bellos y tan extrañamente dulces (…)”

“(…) cuando me dijiste: «¡Esa gente me está siendo insoportable con sus ojos tan abiertos como puertas cocheras! ¿Por qué no pedís al dueño del café que los haga alejarse?» ”

¡Tan difícil es entenderse, ángel querido, y tan incomunicable el pensamiento, aun entre seres que se aman!”

The Cure- “ How Beautiful you are”

You want to know why I hate you?
Well I’ll try and explain

You remember that day in Paris
When we wandered through the rain
And promised to each other
That we’d always think the same
And dreamed that dream
To be two souls as one

And stopped just as the sun set
And waited for the night
Outside a glittering building
Of glittering glass and burning light

And in the road before us
Stood a weary grayish man
Who held a child upon his back
A small boy by the hand
The three of them were dressed in rags
And thinner than air
And all six eyes stared fixedly on you

The father’s eyes said “Beautiful!
How beautiful you are!”
The boy’s eyes said
“How beautiful!
She shimmers like a star!”
The child’s eyes uttered nothing
But a mute and utter joy
And filled my heart with shame for us
At the way we are

I turned to look at you
To read my thought upon your face
And gazed so deep into your eyes
So beautiful and strange
Until you spoke
And showed me understanding is a dream
“I hate these people staring
Make them go away from me!”

The father’s eyes said “Beautiful!
How beautiful you are!”
The boy’s eyes said
“How beautiful!
She shimmers like a star!”
The child’s eyes uttered nothing
But a mute and utter joy
And filled my heart with shame for us
At the way we are

And this is why I hate you
And how I understand
That no-one ever knows or loves another
Or loves another.

 

Mientras que el poema de Baudelaire, hace uso de expresiones sutiles, metáforas elaboradas y referencias mitológicas, en ambos textos se conserva la tensión inicial: ambos expresan su disgusto. A uno de los amantes le parece súbitamente que no puede conocer a su amada, le parece un enigma, y toma la forma de un reproche amargo y con cierto enfado.  Un factor diferencial es la abundante descripción de Baudelaire de la ostentación y molicie humana, principalmente en comparativa con los desposeídos del mundo.  Y el término de la situación idílica se da raíz de la discrepancia entre los puntos de vista y la sensibilidad dispar respecto a la miseria de los otros.

En la versión de Smith, la riqueza se encarna en la belleza femenina e implícitamente en las diferencias de clase social, que se entienden casi como una parábola, tangencialmente, en la que la mirada de los pobres se centra en la beldad. La divergencia y decepción es producto de motivos análogos a los de Baudelaire, aunque de manera más vaga y sugerida.

Finalmente ambos son similares nuevamente en su conclusión, siendo matizados por las inferencias finales: para el poeta parisino, la aserción señala la dificultad de conocer al ser amado en la esfera más íntima e inaccesible: el pensamiento. Aquella zona que siempre está velada por la mediación del lenguaje y que es impenetrable incluso para los amantes devotos, resultando en una amarga queja semi solipsista.  Para el británico las cosas son más drásticas y tajantes. La conclusión es: el amor es ilusorio, una quimera, imposible. La otredad: incognoscible, por siempre inalcanzable en el espacio más inmediato en la que nos apercibimos, el pensamiento y el sentir; y en el que se anhela establecer vínculos con seres afines.  Años más tarde George Steiner formularía esta situación de manera sobria y brillante en su tercera (posible) razón para la tristeza del pensamiento: “Ninguna proximidad, ya sea biológica (los gemelos idénticos o siameses representan un caso límite), emocional, sexual, ideológica, ya sea la de toda una vida de coexistencia doméstica o profesional compartida, nos permitirá descifrar más allá de la incertidumbre los pensamientos de otro”.

Reseña: ‘Modern Mirror’ de Drab Majesty

[David Rangel]       

Las entidades alienígenas están de regreso, esta vez para ofrecer un reflejo de la vida moderna.

En la portada del tercer disco de Drab Majesty Deb Demure está rodeado de periódicos y revistas, parece recopilar información sobre el mundo,  tal vez confuso con el acontecer de un planeta desquiciado, el caos apreciado en conjunto, una visión externa de las vicisitudes que viven los humanos, perdidos y disociados en un mar de información, alienados por el uso de la tecnología y obsesionados por  el ego . La banda buscó reinterpretar el mito de Narciso en clave actual, captar los múltiples rostros de la obsesión con la propia imagen que se reflejan en la vida actual. El dueto viajó a tierras helenas y tomar la inspiración para el álbum. Cada tema busca relatar una historia en la que el narcisismo se hace presente, con la presencia constante de seres que han perdido contacto con su ser originario.

Modern Mirror abre con  “A dialogue” ecos de voces ,arpegios , reverberaciones y sonidos siderales  en los que Demure cuestiona incesantemente el amor de los humanos, tal es  el preludio del disco  y pretende mesmerizar al oyente  y llevarnos a  “The Other Side”  y su base electrónica , elegante, limpia, de aura positiva, como si de un tema radial se tratara,  pero de crítica ácida a las imposturas  y la existencia inauténtica . El sencillo “Ellipsis” sigue la línea anterior, dinámica y  que recuerda el pop ochentero, sin embargo  haciendo mofa del  cortejo en los tiempos de la tecnología, temeroso de expresarse sin la mediación de un dispositivo que permita editar o suprimir un mensaje, una forma más de alienación. “Noise of the Void” de ambiente más introspectivo , refleja los ruidos de la propia vacuidad, que en momentos de soledad se presenta desnuda e inevitable, siempre tratando de ser evitada a toda costa por las distracciones mundanas y no escuchar el mensaje de los abismos interiores.    “Dolls in the Dark”   una vez más, dentro la línea bailable nos sumerge en los paliativos de la soledad que ofrece la realidad virtual.  “Oxytocin” en voz de Mona D.  deambula por el bienestar químico y musical de la “hormona de la humanidad”  y de las emociones efímeras, que tal vez justifiquen la fugaz existencia humana.  Las revoluciones descienden hacia el final del disco con “ Long Division”  y la colaboración de Jasamine White-Gluz de No Joy, reflexionando sobre la distancia emocional y desorientación que rige las relaciones humanas.  Finalmente “Out of secuence” termina sin emitir una conclusión, no hay forma de entender la mente moderna,  ¿ es el llanto es sentimiento afín con  los tiempos que corren o es una emoción que no cuadra con la secuencia del mundo?.

 

 

Modern Mirror no presenta grandes cambios en el estilo de la banda, ligeramente menos oscuro musicalmente, conserva esa fresca nostalgia que ha caracterizado su sonido , esa mezcla de  resonancias antiguas pero renovadas  al contexto actual, puliendo cada vez más un sello que ha tenido impacto en sus seguidores ,  haciéndolos irresistibles a oídos de muchos y a otros les parecerá una repetición de lo hecho previamente por otros grupos. Si bien esta última producción dista de ser perfecta, algunos cortes se sienten muy similares, entrega un pop oscuro e inteligente, que desarrolla una estética retro-futurista ochentera y vigente en cuanto a los contenidos líricos.

 

Reseña: ‘Constantly in Love’ de Solveig Matthildur

[David Rangel]

 Recientemente Kælan Mikla  entregó un poderoso y hechizante “Nott eftír Nott” (2018), por su parte Solveig Matthildur (coros y telcados) decidió explorar sus inquietudes musicales  en Unexplained Miseries & the Acceptance of Sorrow (2017) para evolver a hacerlo en abril de este año con Constantly in love . Ambos trabajos no significan una ruptura total, si no tal vez un camino inexplorado por el trío, en una faceta personal y emotiva, de cavilaciones electrónicas y delicadas que hacen que sus creaciones se sientan afines a el trabajo de ‘Them Are Us Too’  y una serie de influencias de bandas pioneras del darkwave,synthpop, ethereal  y otros géneros  y artes que han dejado huella en la tecladista.   Otra de las particularidades del disco es la presencia de cortes en inglés, que proporcionan un acercamiento y mayor familiaridad al contenido lírico del álbum.  Constantly in love  es un disco que conceptual que presenta dualidades  y perspectivas sobre un mismo tema, motivo que  vincula la gran parte de los temas.

El corte que da título al disco “ Constantly in love” , está lleno de reminiscencias noventeras,  que en sus entrañas nos ofrece texturas que nos recuerdan al trip hop, a Björk en más de una mera coincidencia de origen , de cadencia sensual , que aborda el eros en un sentido amplio, el impulso de vida freudiano , recubierto de sonidos nocturnos   y sugestivos. En la dupla “ My desperation”  / “ Your desperation”  se hace una patente tensión dialéctica entre ambas canciones,  los sonidos se recubren de zozobra,  de inquietud   y nos muestran la perspectiva de la desesperación vivida desde la intimidad del yo y lo que se percibe en un otro, pero enlazadas por un sentimiento común, ambas con la impronta de Kælan Mikla: una en la línea bailable, semi industrial y la otra de carácter más reposado sin abandonar la oscuridad inherente a ambas composiciones. Por otro lado ” Tómas ”  es más afable, de aires coldwave y que proporciona una tonalidad distinta al disco, de menor densidad y mayor color.  La penumbra   y   tranquilidad de “ My Father Thaught Me How to Cry” nos sumerge en las brumas y la sensación onírica de parajes desconocidos.  “ Constantly Heartbroken ” complementa a “Constantly in love”  en el que Solveig experimenta con su voz,  dándole matices de angustia parasómnica  acompasada de  beats  obsesivos y repetitvos.   “ Dystopian boy” acompañada de Deb Demure es una amalgama entre lo realizado por Drab Majesty y Solveig, resultando un apto para la pista de baile sumamente agradable y lo más accesible del disco. En contraparte “ Utopian Girl”  regresa al sonido Bistrol  y las voces de ensueño, bajo capas electrónicas y sintetizadores  que van ascendiendo hasta el final del tema.  “I´m Ok”  es acompañada con la voz de Dylan de Some Ember  y proporciona  un contraste interesante al trance hipnótico , catártico, que aborda la resignación ante la Dhukkha cotidiana. “The End” cierra dramáticamente,  como purificación  y cierre de las heridas que atraviesan parte del disco, dando una dimensión épica a los sentimientos que recorren el trabajo.

 

“Constantly in Love”  de Matthildur presenta una faceta de mayor gama cromática que la mostrada por el trio islandés, de mayor sensibilidad,  permite discernir el aporte de Solveig al grupo. El balance del disco es positivo, ofrece un panorama musical ligeramente más cálido, que en varios momentos del disco muestra paisajes emocionales contrastantes y emotivos, una dialéctica entre opuestos que no culmina en síntesis , sino que mantiene ambos elementos en constante tensión, que musicalmente se decanta por la electrónica pero abreva de diversas fuentes, del trip hop al ethereal/synth/darkwave de agrupaciones clásicas y que generan una impresión de conjunto sumamente atractiva, no exento de temas que por sí mismos pueden apreciarse aislados. “Constantly in Love” no es un  álbum imprescindible pero si de estándares altos. Da la sensación que el próximo paso de Matthildur solista puede consolidar a un más su sello personal, que en su trabajo anterior se mostraba más experimental y que en este va forjando un sello único, aunque aún sin la cohesión definitiva, pero muy cerca de ello.

 

El año que escuché a ‘Bone Thugs-n-Harmony’ sin descanso

[Beto Sigala]

En un tiempo en que nada importaba, el aire era más fresco y uno podía correr todavía al abrazo protector de los padres, un disco reventó el aire conformista de un clasemediero adolescente que compartía las tardes con otros adolescentes, y llegó en forma de gangster rap.

Ya como para el 93, unos estábamos arrepentidos de tanta música new wave, otros casi hartos del trash y había algunos más que renegaban de The Cure y aquella tendencia de cabellos alborotados que a cada suspiro pueril, le cedía paso a las cabezas a rape, las gorras y pantalones muy flojos que sólo se conseguían en el Mercado Libertad, mejor conocido como “San Johnny”.

Así, los más grandes de la bola, nos contagiaban con los nuevos gustos musicales, y tal como sube la marea de un rato a otro, llegaron los casetes de los Beastie Boys, de Cypress Hill, de N.W.A. Tupac, Biggie,y otros que mi memoria se encargó de borrar.  Entonces, cuando uno es adolescente, tiene demasiada prisa para sentir nostalgia del pasado y lo nuevo provoca que lo anterior quede sepultado en algún lugar profundo de la mente para abrirle la puerta a los nuevos sonidos. Pronto el rap (así le decíamos, porque en esa época la palabra hip hop no existía en la jerga común) se instauró en nuestras conversaciones cotidianas, en lo que escuchábamos en las pedas, en lo que portábamos en los walkman.

Teníamos un amigo cubano americano mucho más grande que nosotros, pero le gustaba juntarse con morrillos. Su hermana le traía discos del gabacho, de esos discos que sólo se podían tener en Guadalajara por encargo, y entre su colección tenía el “The Chronic” de Dr. Dre, “Doggystyle” de Snoop, uno de Warren g, y otro flamante, recién traído en CD, de una banda totalmente desconocida para nosotros: ‘Bone Thugs-n-Harmony’ que se presentaba en 1994 con un álbum del que sobresalía un gráfico rojo sangrante con las letras “Creepin on ah Come Up”. No sabíamos de dónde eran, ni qué pedo con ellos, pero habían grabado una rola con Eazy E y sonaban como algo nuevo, como de alguna otra dimensión más agresiva, más rápida, con unos beats hipnóticos que servían de base para una armonización de voces fraseando sobre la violencia en su ciudad. Si lo que escuchábamos era crudo, Bone, le abría la puerta del hard core al rap de esa época. El disco sonaba puro, como salido directamente del underground hasta las bocinas de la grabadora.

 

Tal vez la colaboración con Eazy E era lo más llamativo para el mainstream de esa época y la ayuda que les brindó ese rapero de la costa oeste fue determinante para el ascenso de Bone, pero sin duda, el disco que ronda los treinta minutos de reproducción tenía canciones mucho mejores que ‘Foe tha Love of Money’ y que a postrimerías lo harían un álbum de culto, quizás uno de los más importantes en la historia del hip hop. Desde su Intro, una voz demoníaca abría paso al estilo peculiar de cantar de ese grupo de Cleveland. ‘Thuggish Ruggish Bone’, por ejemplo, usaba una voz femenina de R&B para introducirnos a las rimas continuas que suenan como ráfagas de balas. ‘Down Foe My Thang’ tiene un aire muy tumbado, un bajo que sofoca, un beat muy potente y loops agudos -casi psicodélicos- que agujeran la cabeza.El track ‘Creepin on A Come Up’ tiene una melodía simple que bien podría ser una canción de funk suave diluyéndose en un relato sobre un ladrón que no va titubear para vaciar su pistola.

Debo recordar que ni yo ni los demás morros que descubrimos el disco gracias al cubano, entendíamos mucho del contexto, tampoco de las líricas que hacían una apología sin rodeos de las pandillas, el dinero de la droga y el culto a la muerte, pero nada de eso importaba, porque el disco sonaba tan lisérgico que lo que dijeran los mc’s de ‘Bone Thugs-n-Harmony’ , sobraba, incluso hacía más memorables los coros y los beats de G Funk. Luego de un tiempo fuimos dejando este álbum por nuevos beats y nuevos artistas. Los mismos Bone tuvieron un mega hit en las listas con la canción ‘Crossroads’ del disco “E. 1999 Eternal” en el 95, que tiene muy buenos tracks, pero pierde mucho del encanto del primer disco. Después yo me metí a estudiar inglés, y al paso de los años el rap dejó de interesarme casi por completo. Cuando finalmente entendí lo que cantaban, las letras de rap me parecían muy repetitivas, y todos los raperos de la época terminaron peleando para ver cuál era el más cabrón. Ya para cuando llegó P. Diddy a la escena, quedé hasta la madre del hip hop, salvo muy buenas excepciones que fui encontrando.

Discos como “Creepin on ah Come Up“, “Temples of Boom” o “Lethal Injection”, por decir unos cuantos, transcienden la barrera de los géneros y vistos en retrospectiva son seminales, dejan una fuerte impronta en músicos posteriores sin importar el estilo al que se dediquen. Además de que ahora producen el efecto ‘Ratatouille’; te transportan a esa época en la que las cosas funcionaban de manera más simple.