David Byrne lanza su nuevo sencillo

En 2012 David Byrne, tuvo un idilio con St. Vincent y se aventuraron juntos a hacer un disco que a la postre se convertiría en un impulso para la carrera musical de su paisana neoyorkina. Este mes, luego de cinco años sin música nueva del exlíder de Talking Heads, David Byrne lanzó el sencillo Everybody’s Coming To My House, un infeccioso track que sin duda revive la llama de Burning Down The House.
Esta canción es el preámbulo para el nuevo LP de Byrne que lleva por nombre American Utopia y que sin duda lleva implícita una referencia a la distopia en la que se ha convertido Estados Unidos, aunque va más allá y la lírica del disco plantea ese reto de cuastionarse el mundo actual a fin de llegar a una mejor conciencia colectiva. Es retórica y no intenta ser un discurso político o social, sino un divertimento inteligente.
En este track volvió a colaborar con el músico y productor Bryan Eno, con quien siempre ha tenido un buen amasiato musical y además en el disco sobresalen colaboraciones con Sampha y Jack Penate.
Aunque todavía no se ha anunciado la fecha de lanzamiento del LP, ya hay mucha espectativa por escuchar su primer álbum en solitario desde 2004.

Predicciones de Al Jourgensen para el 2018

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El vocalista de Ministry Al Jourgensen, nunca tiene pelos en la lengua para hablar sobre el clima político de su país Estados Unidos. Con motivo del año nuevo, Al, aprovechó para hacer sus predicciones del 2018 y lo jodidos que fueron el 2016 y 2017.
“La sociedad y la política han caído en el extremo de provocar un punto de ebullición en la gente, eso es agravante, es horrible, esa no es la forma de tratar los asuntos”. Declaró a propósito de lo que sucede específicamente con Donal Trump y recalcó que este debe ser el año en que todo estalle en contra de los malos gobernantes.
Aún así, también comentó que no hay una solución fácil y que él cree que estamos por presenciar más turbulencia política y más estrés en el mundo con respecto a cómo se manejan los líderes mundiales. Todo esto será una transición complicada, pero necesaria para el progreso de la raza humana.
En caso de que se lo hayan perdido, acá les dejamos el más reciente sencillo de Ministry, presentado el mes pasado y que tiene una clara alusión al creciente fascismo en Estados Unidos.

Drab Majesty: visitantes de otra galaxia

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[por Beto Sigala]

Es muy probable que el nombre de Andrew Clinco no remita a alguna referencia en el mundo de la música independiente. También es muy posible que bandas como Marriages y Black Mare sean nombres aleatorios en un multiverso de escenas regionales de Estados Unidos y de sonidos que serían casi anónimos de no ser por los medios especializados y disqueras que se han dado a la tarea de escucharlos y difundirlos.
Drab Majesty es el proyecto solista de Deb Demure, la otra indentidad de Andrew Clinco, que cuando no sale ataviado en un escenario con su personalidad como marciano de bajo presupuesto, tiene un trabajo discreto de baterista en Marriages y Black Mare.
En 2012 Deb Demure, cerebro de Drab Majesty, sintió el llamado de los astros para formar un proyecto musical peculiar, envolvente, pero sin lo rebuscado de la música experimental y más orientado al pop con guiños a la música oscura. Al mirar el look de Deb Demure uno podría de inmediato saltar de la silla para mirar con detenimiento y remitirse instantáneamente al David Bowie en su etapa de Ziggy Stardust y por ende pensar que la estética de Drab Majesty es uno de esos tantos plagios que ocurren en el rock de nuestros días. Más no, la realidad de Deb Demure está afectada por otras inspiraciones y otras psiques complejas.
Andrew creció en un Los Ángeles postmodernista, con usuarios de autobuses transexuales, simples locos citadinos, personajes idescifrables de una urbe rabiosa y predicadores religiosos que acompañaban sus domingos infantiles con sentencias sobre un ser omnipresente que utiliza las voz de los misnitros para llevarle su mensaje a la humanidad. Aunque también Demure se fascinó por la realidad alterna planteada en el culto de los Unarius, una secta fundada en California que promovía un cruce entre la ciencia y los extraterrestres; los Unarius , plasmados en su propia propaganda, eran seres andróginos que inspiraban el humor involuntario y se tomaban su doctrina muy en serio cuando compraban espacio en la televisión de Los Ángeles.
Drab Majesty tuvo su génesis tal como si fuese una secta de estas. Súbitamente, Andrew Clinco dejó de ser un simple baterista, para dejarser llevar por seres de otro mundo y transformarse en un ente andrógino que venía desde algún lugar luminoso de otra galaxia como Deb Demure. ¿Un loco con una túnica, un genio, un payaso impostor? Tal vez todas las aseveraciones sobre él sean ciertas y su forma de llamar la atención es algo que varios predecesores han forjado con éxito; su música a simple vista también podría ser más de lo mismo entreverado con un poco del pasado ochentero y algo de lo nuevo, si es que hubiera algo nuevo debajo de todas las constelaciones. ¿O no?
Llegué a Drab Majesty, por esa casualidad calculada que te sugiere la música por streaming y funciona como una inteligencia artificial que espía tus gustos frecuentes para ofrecerte nuevos artistas. A veces la caga terriblemente, pero en otras ocasiones, es sospechosamente acertada y te permite descubrir algo novedoso. Y aunque en un inicio su música me parecía un remedo del estilo goth de los ochentas, subvertido para los iniciados en la música. Sin embargo, luego de acostumbrar a mi maceta durante días, ya no pude renunciar a reproducirlo de forma constante.
Su primer LP Careless (2015), a pesar de que tiene los elementos para conectarte con el proposito de Drab Majesty, es un intento tímido. La voz de Deb Demure es sólo un eco, es por momentos inaudible, más sofocada y la música parece un jovial intento ochentoso que te enreda en un telaraña de hueva. En la mayoría de las canciones abusa de los sintetizadores y no termina por cuajar, como si la gran idea de Demure, fuese aburrir o sonar casi como los primeros Sisters of Mercy.
Y luego dos años después, llegó el The Demonstration (2017), una apuesta más precisa por hacer un sonido envolvente, por recrear nubes grises y momentos que tienen una asociación avistamientos de ovnis y la búsqueda de la vida eterna. Las canciones y la forma de cantar de Deb Demure son un discurso en un templo en el que se rinde culto a la reverberación y puede terminar siendo una experiencia con frecuencias cósmicas. En la conclusión no queda duda que Drab Majesty logró un sonido diferente, pero de fuertes lazos con Red Lorry, Yellow Lorry y su más grande influencia Genesis P. Orridge de donde adopta muchas de sus texturas. Aunque en la imagen ahumentada, la música que crea tiene una belleza lánguida y a la vez profunda, tan propia como sus pelucas, su maquillaje y las sentencias de su voz.
Mis oídos, últimamente se han sumido en una parálisis. A veces, la mayoría de la música que se hace en estos días me parece fastidiosa o que se ciñe mucho a fórmulas probadas. Y no, no intento decir que Drab Majesty es la neta de otro planeta o que me voló la tapa de los cesos, pero sí puedo defender la convicción de haber encontrado en este proyecto, una música transcendental que me seguirá durante mucho tiempo. Desde hace mucho ya no soportaba darle play a un disco y sentarme solemente a escuchar, sin tomar el celular, sin pensar en la siguiente quincena. Con The Demonstration, lo hice de nuevo y recomiendo esta práctica como un ejercicio para salir de este mundo y entrar un rato al mundo musical de los Unarius. Y sí, tal vez en 2018 reafirmemos que no hay nada nuevo bajo el sol y que la salvación de la raza humana está lejos, pero Drab Majesty al menos es buen alimento para el alma.

Drab Majesty, 24 de marzo 2018 Futuro Festival

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El regreso de Fields of The Nephilim

Ha pasado mucho tiempo desde que Fields Of The Nephilim se ausentaron formalmente de los escenarios. Su culto en el mundo es impresionante y aun en 2018 es de las bandas mas reverenciadas del goth rock. Oficialmente tienen desde 2005 sin material de larga duración y Carl McCoy es quien conserva celosamente los derechos de la música creada en los años ochenta y noventa.
En 2017 han vuelto a los escenarios Carl McCoy y Tony Pettit, únicos de los miembros fundadores, que montaron un show entre el humo y los campos magnéticos para revivir las enormes glorias de discos como The Nephilim. Para esto, a finales del año anterior dieron un concierto que fue el cierre del Festival Saturnalia en el que interpretaron varios sus mejores clásicos y demostraron que el tiempo se ha congelado en ellos y sin duda conservan su forma musical de vaqueros infernales.
El sello de esta banda ha sido inconfundible al paso de las décadas, no sólo en la parte musical, también en el fashion que ellos se crearon cada vez que se ataviaban con sus gabardinas de cuero y sombreros de ala ancha. Ahora es 2018 y se desconoce totalmente si esta reunión es un intento por retornar a crear música, después del sencillo Prophecy del 2016. Por lo pronto, es agradable saber que salieron de las penumbras y que así como otros veteranos, han decidido retornar a los escenarios. FieldsoftheNephilim-Forum221217-03
Próximo recital en Madrid.
https://hotrockin.wordpress.com/2018/01/03/fields-of-the-nephilim-unica-fecha-en-espana/